jueves, 2 de junio de 2011

LA FAMILIA MULTIPROBLEMÁTICA Y EL MODELO SISTÉMICO

LA FAMILIA MULTIPROBLEMÁTICA
Y EL MODELO SISTÉMICO
MAGDALENA RODRÍGUEZ MARTÍNEZ
Psicóloga Clínica, Psicoterapeuta Familiar
y Supervisora Docente
RESUMEN
En este artículo se revisa las aportaciones de distintos autores al concepto de Familia Multiproblemática y las dificultades terminológicas que se plantean. Se expone una definición consensuada y las características que definen a estas familias. Desde el modelo sistémico, se expone como evaluar e intervenir tanto en el ámbito de la Salud Mental como en el de los Servicios Sociales.
ABSTRACT
Diverse author’s contributions to the concept of multiproblematic family and the difficulties with terminology are revisited in this article. A consensual definition and the characteristics that these families are outline. It is proposed from systemic model how to assess an intervene in the ambit of Mental Health an Social Services.
PALABRAS CLAVES: Familias Multiproblemáticas, Modelo Sistémico, Salud Mental, Servicios Sociales, Implicaciones Sociales.

1. INTRODUCCIÓN
El concepto de Familia Multiproblemática es bastante reciente en la historia de las ciencias humanas. Durante muchos siglos los pobres han sido ignorados por la ciencia, compartiendo con los locos el rechazo de la sociedad del S. XVlll. Con la revolución industrial los pobres abandonaron los asilos y se incorporaron al mercado laboral, para el cual no necesitaban ni estar vinculados a la tierra, ni tener conocimientos artesanales. La marginalidad comienza entonces a ser objeto de interés científico. Durkheim, desde la sociología, describe la anomia en 1897 como la ausencia o desintegración de normas capaz de conducir al sujeto a la destrucción (Linares 1997). Schneider, desde la psiquiatría, describe en 1934, las personalidades psicopáticas, correspondientes a individuos socialmente inadaptados (Linares 1997). En América, tierra donde conviven todas las culturas, la sensibilidad social hizo que la psiquiatría convirtiera en sociopatías las psicopatías alemanas.
Durante la Segunda Guerra mundial tuvo un impulso importante la socialización de la psiquiatría, debido a las neurosis traumáticas. Esto llegó a su auge con la obra de Hollings-Head y Redlich en 1955 sobre la influencia de la clase social sobre la salud mental. La clase V que describen es la de la pobreza y la marginación social y muestra un panorama psiquiátrico donde proliferan el alcoholismo, las drogodependencias, la delincuencia, los malos tratos y el abandono de niños (Linares 1997).
La era industrial supuso la crisis de la familia patriarcal, basada en la agricultura y la inmigración masiva a las ciudades, que experimentan un crecimiento espectacular. Se da una transformación de la familia: la extensa se separa de la nuclear, para poderse adaptar a las limitaciones del espacio. La familia moderna encaja en la metáfora de la producción, comporta un desarraigo y una nueva concepción de la pareja y de la intimidad familiar. Aquí se da el terreno abonado para las que fueron las enfermedades emblemáticas de la modernidad: la histeria y la esquizofrenia, enfermedades ambas fieles a la metáfora de una gran productividad sintomática.
Pero a finales de los 50, superada la postguerra, el mundo se encamina al postindustrialismo. Las ciudades se expanden, se diluyen sus límites con su entorno. Las clases acomodadas huyen de las ciudades, abandonando especialmente los centros históricos por barrios menos urbanos, y los centros son ocupados por poblaciones precarias. La civilización postmoderna de las últimas décadas de este siglo da luz a modificaciones profundas en los modelos familiares vigentes: se relativizan los vínculos familiares vigentes se da el divorcio y la reconstitución.
La metáfora postmoderna es el consumo y la familia que mejor se adapta a ella es la reconstituida (familias que ocupan sus ratos de ocio de fin de semana en los grandes centros comerciales). Los dos trastornos postmodernos son las drogodependencias y la anorexia-bulimia, se inspiran ambas en la metáfora del consumo.
Las familias multiproblemáticas también son emblemáticas de la postmodernidad. Son poco productivas por lo general y su relación con el consumo es ambigua, ya que puede faltar lo básico al nivel de necesidades primarias, y sin embargo, tener repetidos un electrodoméstico. Lo que consumen desenfrenadamente las familias multiproblemáticas son Servicios Sociales.
2. LA FAMILIA MULTIPROBLEMATICA: PROBLEMA TERMINOLÓGICO
El término Familia Multiproblemática es construido alrededor de los años 50 por profesionales e investigadores de los países anglosajones, provenientes del trabajo social. Al principio, hace más bien referencia a familias de una baja extracción socioeconómica y no a las relaciones interpersonales y sociales de los miembros.
Mazer (1972) (Cancrini, 1995) observa que si no se seleccionan familias sobre la base de los contactos con los diversos servicios o agencias no se puede comprobar una clara tendencia en la familia multiproblemática a situarse en uno u otro extremo del espectro socioeconómico, sino más bien al contrario, destacan grupos multiproblemáticos con entradas regulares y de discreto nivel. También otros autores han observado la existencia de familias bastante por encima del umbral de la pobreza, pero que no consiguen administrarse adecuadamente, de manera que alternan cíclicamente fases de bienestar y fases de crisis.
Hay un serio problema terminológico en la literatura de la Terapia Familiar en fundamentalmente por vivir fundamentalmente en circunstancias de pobreza. Estas familias dentro del ámbito de la Terapia Familiar se encuentran vinculadas a los terapeutas asociados a Salvador Minuchin y al proyecto de intervención de la Wiltick School for boys.
A veces son designadas como (Cancrini, 1995):
• Organizadas y desfavorecidas (Minuchin et al. 1963).
• Multiproblemas (Christofas et al. 1985).
• Multiasistidas (Reder 1985).
• Múltiples progenitores (Fulmer 1989).
Además, este problema terminológico apunta hacia cuestiones más amplias que se le plantean no sólo al terapeuta, sino también, y con mayor razón, al científico social, sobre como describir las características de las familias sin incurrir en reduccionismos conceptuales, es decir, sin subrayar los elementos deficitarios de su funcionamiento, que en una observación menos cuidadosa parecen constituirse como sus elementos centrales. Al describir el funcionamiento deficitario de un tipo de sistemas familiares, el terapeuta familiar, el sociólogo de la familia, el trabajador social, el político, se arriesgan a contribuir a la reducción de las posibilidades de progresar de esos mismos sistemas, implicándose en una difusa cuestión moral.
Salvador Minuchin y colaboradores (1967), en su obra “Family of The Slums”, resuelven tal cuestión describiendo el funcionamiento de dichas familias a nivel comunicacional, estructural y del sistema afectivo. Los datos de las observaciones realizadas hacen evidente para estos terapeutas que no existe una tipología de la organización familiar específica de la cultura de la pobreza, destruyendo el mito de que la pobreza era siempre sinónima de desorganización.
También al contrario, otros autores centrando la atención en la estructura del grupo y en las modalidades relacionales con el ambiente social circundante definen así a las familias multiproblemáticas (Cancrini,1995):
• Familias aisladas (Powel, Monahan, 1969) para resaltar la soledad de estos núcleos familiares en el ámbito de la familia extensa, faltando apoyo en las fases críticas de la vida familiar, independientemente de la clase social a la que pertenezcan.
• Familias excluidas (Thierny, 1976): para resaltar la separación entre estas familias y el contexto parental, institucional y social, que también se da en las clases sociales medio-altas.
• Familias suborganizadas (Aponte, 1976;1981): para resaltar las característi- cas disfuncionales desde el punto de vista estructural debido a las graves carencias de constancia en el desarrollo de los respectivos roles sobretodo a nivel del subsistema parental.
• Familias asociales (Voiland, 1962) para subrayar sobretodo los aspectos que conciernen al desarrollo de comportamientos desviados en el ámbito social.
• Familias desorganizadas según Minuchin (1967).92 LA FAMILIA MULTIPROBLEMÁTICA Y EL MODELO SISTÉMICO PORTULARIA 3, 2003, [89-115], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA
Partiendo de estas investigaciones que evidencian como en dichas familias existen problemas tanto en el desarrollo de los roles, especialmente los parentales, y en la asunción del liderazgo, como en la escasa delimitación de los sistemas (con insuficiente delimitación de los límites generacionales), así como la tendencia a la inestabilidad psicosocial de los individuos en los subsistemas, debido a una inconstancia en la organización estructural y donde un elevado número de miembros presentan o denuncian problemas, se podría concluir que la mayor parte de las familias merecerán la calificación de multiproblemáticas.
Según Cancrini (1995), el uso restringido del término se ha hecho posible por la observación clínica sobre la diferencia que existe entre dos modalidades de familias:
• Familias cuyo comportamiento sintomático funciona como factor de equilibrio para las dificultades emocionales de los otros miembros del sistema y para el sistema en su globalidad (La mayor parte de las familias en las que el paciente designado presenta problemas de naturaleza psiquiátrica).
• Familias multiproblemáticas en las que el comportamiento sintomático funciona como un elemento de dificultad y de disgregación añadidas para el comportamiento de los otros miembros del sistema y para este considerado en su globalidad.
• Los terapeutas familiares han verificado:
• La coincidencia cronológica entre el desarrollo de los comportamientos sintomáticos asociados a una grave dificultad personal y los cambios en el ciclo vital.
• La eficacia de los comportamientos sintomáticos para bloquear el paso de una fase a otra manteniendo equilibrios que deberían de ser superados y desarrollando comportamientos congruentes con un sistema de convicciones y fantasías que corresponden a la fase que habría sido necesario superar.
En las Familias Multiproblemáticas el desarrollo de los comportamientos sintomáticos se verifica regularmente en torno a los primeros cambios de fase del ciclo vital: Formación de la pareja, nacimiento y desarrollo de los niños. Los comportamientos sintomáticos son eficaces bloqueando el paso a la fase sucesiva, pero no consiguen mantener el equilibrio precedente, colaborando en cambio de forma importante a la organización y a la disgregación del núcleo familiar y preparando así en el tiempo una situación caracterizada por:
• Un mal funcionamiento del sistema familiar que no se muestra capaz de realizar de manera satisfactoria sus tareas organizativas (apoyo económico, crecimiento y cuidado de los hijos, protección de los miembros más débiles o en dificultad) y expresivas (gestión de las tensiones, nutrición emocional de los más pequeños, respuestas a las exigencias de intimidad y de estabilidad afectiva de los miembros del sistema)
• Una búsqueda afanosa de personas externas capaces de desarrollar dichas tareas, personas cuya presencia rápidamente transformada en esencial contribuye a la disminución progresiva de competencia de los miembros del sistema familiar.
Las características definitorias de las familias multiproblemáticas son, pues (Cancrini,1995):
1. Presencia simultánea en dos o más miembros de la misma familia de comportamientos problemáticos estructurados, estables en el tiempo y lo bastante graves como para requerir una intervención externa.
2. Insuficiencia grave, sobre todo por parte de los padres de las actividades funcionales y expresivas necesarias para asegurar un correcto desarrollo de la vida familiar.
3. Refuerzo recíproco entre 1 y 2.
4. Labilidad de los límites, propios de un sistema caracterizado por la presencia de profesionales y de otras figuras externas y sustituyen parcialmente a los miembros incapaces.
5. Estructuración de una relación crónica de dependencia de la familia respecto a los servicios (Equilibrio intersistémico = homeostasis)
6. Desarrollo de algunas modalidades características no usuales de comportamientos sintomáticos en los pacientes identificados en este tipo de proceso, del que un ejemplo clásico puede ser el de las toxicomanías de tipo D o sociopáticas (Cancrini, 1982).

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http://rabida.uhu.es/dspace/bitstream/handle/10272/151/b15148221.pdf?sequence=1

LILIANA MONTIEL BARRAZA

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